vestidosdecoctel2Cada vez son más frecuentes en nuestra la vida cotidiana las fiestas de cóctel y por lo tanto las invitaciones que recibimos para acudir a ellas. Uno de los principales problemas que solemos tener es no saber exactamente que vestido ponernos y siempre supone un problema elegir el adecuado. En realidad, no tienen ningún misterio, no obstante, no podemos elegir nuestro atuendo a la ligera. Para escoger el ideal tenemos que tener en cuenta diversos factores como la temporada del año en la que se celebra el evento, ya que en función de esto elegiremos unos colores u otros.

Este tipo de vestidos pueden ser de diversas formas y colores, recomendamos llevar siempre de colores como el rojo, amarillo, naranja, azul, blanco o negro, aunque si sabemos llevar los complementos adecuados podemos aventurarnos a intentarlo con otros colores.

Vestidos de coctel cortos

Vestidos de coctel para gorditas

Otros dos modelos de vestidos de coctel muy lindos y envidiables:

Vestidos de coctel largo

Vestidos de coctel rojo

Los dos siguientes modelos son ideales para lucirlos en un coctel diurno:

Vestidos de coctel de dia

Vestidos de coctel para señoras

Aunque en un momento dado, si nos vemos en un apuro, podemos hacerlos pasar por modelos para lucirlos por la noche.

vestidosdecoctel1Cuando estamos indecisos y necesitamos decidirnos, una solución puede ser echar un vistazo a la temporada otoño invierno, pues podemos coger ideas que nos resultaran bastante interesantes.

A veces, es posible que aunque nos encontremos con muchas dificultades para encontrar vestidos de este tipo para gorditas o embarazadas.

Quizá los vestidos de cóctel son uno de los tipos de vestidos más dificiles de definir, ya que sus características no están tan claras como con los vestidos de noche o de fiesta, no obstante, siempre podemos optar por llevar algo intermedio entre mucha etiqueta, como supondría una gala, y un look demasiado informal.

Sin embargo, hay que estar abierto a cualquier innovación que se nos ocurra y dejar rienda suelta a nuestra creatividad y al sentido común, que muchas veces es nuestro mejor consejero.